7 de marzo de 2025
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Si no contestan, no los vas a contratar – Deja de perseguirlos.
Los reclutadores en la industria BPO han sido entrenados para creer que más contacto equivale a más contrataciones. Es un juego de números, ¿cierto? Si haces suficientes llamadas, alguien responderá y, eventualmente, llenarás las vacantes.
Pero ¿y si eso no fuera cierto?
Un experimento reciente en la industria desafió esta suposición. ¿Los resultados? Llamar manualmente a cada prospecto no solo no aumentó las contrataciones, sino que también interrumpió por completo el proceso de reclutamiento y elevó los costos sin ningún retorno medible.
Veamos qué sucedió y por qué es momento de replantear cómo los BPO abordan la contratación a gran escala.
Tradicionalmente, en la contratación de BPO se ha creído que cuanto más contacto tengas con los candidatos, más contrataciones lograrás. En teoría, tiene sentido. Si un candidato no responde, solo hay que llamarlo otra vez. Y otra vez. Y otra vez.
Pero ¿Qué pasa si esas llamadas están haciendo más daño que bien?
En este experimento, analizamos un proceso de contratación basado en la automatización:
A pesar de los sólidos resultados de la automatización, el equipo seguía preocupado. ¿Qué pasaba con los candidatos que quedaban en la bandeja de entrada sin completar su solicitud? ¿Estaban simplemente esperando una llamada de un reclutador?
Para comprobarlo, decidieron llamar a cada uno de estos prospectos y empujarlos manualmente en el proceso. La lógica parecía simple: “Los prospectos son demasiado valiosos para dejarlos ahí”.
Pero aquí es donde los datos contaron una historia completamente diferente:
Un experimento comparó el embudo automatizado con la intervención manual, y los números fueron impactantes.
Mientras tanto, generar más prospectos a través de la automatización habría sido más rápido y barato—a un costo de $1–$2 por prospecto, con tasas de conversión del 3-4%.
Este experimento en vivo no fue un caso aislado; el contacto manual llevaba meses con un rendimiento bajo.
¿El resultado? Solo una contratación, reflejando exactamente el experimento semanal donde 2,000 llamadas no generaron ninguna contratación.
El tiempo de trabajo invertido en esas 5,000 llamadas equivalió a un gasto de $20,000—todo por una sola contratación.
Comparado con la automatización, donde cada prospecto cuesta entre $1 y $2 y la tasa de conversión es del 3-4%, este enfoque manual simplemente no es sostenible.
Mientras tanto, el embudo automatizado convirtió de manera constante a los prospectos comprometidos en contrataciones, sin la carga excesiva de trabajo para los reclutadores ni los altos costos.
La conclusión: Llamar manualmente a los prospectos no solo es ineficiente—es una distracción costosa y que consume demasiado tiempo.
El experimento confirmó lo que los defensores de la automatización han dicho todo el tiempo: llamar a cada prospecto no es la solución.
Si le envías un mensaje a alguien cuatro veces al día durante dos días y aún así no completa un paso de dos minutos, la probabilidad de que se convierta en una contratación es casi nula.
Entonces, ¿por qué seguir invirtiendo tiempo y recursos en perseguirlos?
Cada contratación en este experimento provino de un prospecto que completó el proceso automatizado. Ni una sola fue resultado de una llamada manual.
Los flujos automatizados están diseñados para funcionar sin intervención humana. Agregar llamadas manuales solo genera inconsistencias y pasos innecesarios.
¿Gastar $20,000 en una sola contratación? Eso es insostenible.
Con la automatización, todos los candidatos reciben la misma experiencia: recordatorios a tiempo, instrucciones claras y un proceso estructurado.
En lugar de gastar tiempo y dinero llamando a candidatos que no responden, invierte en automatización.
No todos los prospectos merecen una llamada.
Cambia el enfoque de cantidad a calidad.
Si las llamadas manuales no están generando conversiones, deja de gastar dinero en ellas.
Durante demasiado tiempo, la industria BPO ha creído que más llamadas = más contrataciones.
La realidad es otra.
✔ Confía en la automatización
✔ Enfócate en el compromiso del candidato
✔ Elimina el contacto manual innecesario
¿Estás listo para replantear tu estrategia de contratación?